Testimonios Camino de Santiago (VI)

por obradoiros
Testimonio de mi peregrinación a Santiago de
Compostela
Esta fue una
peregrinación única y memorable en la historia de mi existencia como peregrino
en esta tierra (podría decir que comenzó hace un par de meses, cuando llegué de
Indonesia para residir en Santiago de Compostela). Fue una peregrinación que se
caracterizó con la llegada constante y continua de una inmensa alegría. Mi
corazón estaba realmente bendecido por haber experimentado este tipo de
alegría. Una alegría, que creo firmemente, floreció no sólo de la realidad de
que era mi primera experiencia en este tipo de viaje. Más bien fue que
categóricamente surgió de una experiencia fundamental, la experiencia de un
encuentro y de una presencia.
Personalmente sentí y
me encontré con la presencia de Dios en cada uno de nosotros, como peregrinos
hacia una misma meta. Sentí la omnipresencia de Dios en la belleza de la
naturaleza, pero sobre todo reconocí su presencia en los acontecimientos ordinarios
y en las pequeñas experiencias vividas durante el Camino.
También aprendí algunas
lecciones importantes a través de la relación con mis compañeros peregrinos.
Experimenté la esperanza en su firme compromiso de seguir caminando a pesar de
los sufrimientos y dificultades. Experimenté la caridad en su generosa
disponibilidad para compartir sus sonrisas, su tiempo y sus historias.
Experimenté también la fe en sus oraciones, en su silencio, en sus reflexiones
personales y en sus testimonios sobre el amor de Dios.
Verdaderamente Dios
estaba allí en el Camino. Nos habló y compartió su amor y su vida con cada uno
de nosotros.
Eduardus  Jebar,

(Edu)

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