El alcance de la alegoría en Tolkien: Hoja de Niggle

por obradoiros

Niggle es un pintor que debe hacer un largo viaje muy a su
pesar. Ha empezado a pintar lo que considera su obra maestra, un cuadro donde
una hoja lleva a un árbol y éste a todo un paisaje. Parish, su vecino, lo
interrumpe pidiéndole que vaya a llamar a un médico, pues su mujer está
enferma, y a un albañil, pues el viento se ha llevado varias tejas y hay
goteras en su casa. A causa de este viaje en bicicleta bajo la lluvia, Niggle
cae enfermo. Una semana después vuelve a retomar su trabajo, pero un inspector
lo interrumpe: el albañil no vino y él, Niggle, debió ayudar a su vecino a
reparar las goteras utilizando el lienzo de su cuadro. Aparece un chofer que
rápidamente lo lleva a la estación. Acaba finalmente en un hospital, donde debe
realizar trabajos como cavar, de carpintería y pintar. Cuando lo abandona, se
encuentra, junto a su vecino Parish, que también ha estado en el hospital, en
el paisaje del cuadro que había estado pintando. Niggle marcha para ver qué hay
detrás de las montañas del horizonte. Parish se queda esperando a su mujer.
Mientras, en el pueblo, alguien encuentra un trozo del lienzo donde hay pintada
una hoja del árbol, trozo que desaparecerá en el incendio del museo donde es
expuesto, y con él el recuerdo de Niggle.

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