Nunca me he sentido tan vivo – Nefer en el Camino de Santiago

por Depasxuventude

Es difícil poner en palabras lo que ha significado este viaje para mí, y eso que soy una persona que habla hasta por los codos. Entré pensando en que simplemente sería un viaje cansado; una experiencia que tenía que hacer simplemente para decir “he hecho el camino de Santiago”, pero no podía estar más equivocado. Desde el primer momento sentí un calor tranquilizador que solamente puedo comparar con el que da una familia. 

Durante este viaje me he empapado no solamente de las lluvias torrenciales que caían en el camino, sino de un amor y una fraternidad divinos. He sentido como Jesús tiraba de esos hilos que a veces comprimen mi corazón y me impiden amar como Él nos ha mandado. Me he sentido abrazado, querido y cuidado por Él a través de la gente que me rodeaba, los cuales brillaban como soles, incluso en las noches más oscuras. 

Cada día que pasaba, cada charla que tenía con alguien, cada visita a una capilla o iglesia, cada rezo, cada adoración… Cada uno de esos momentos reforzaba mi fe y me hacía sentir más cerca del Señor. Nunca me he sentido tan vivo. Nunca había derramado tantas lágrimas de alegría. 

Ha sido un viaje que se ha sentido fugaz, incluso habiendo durado una semana. Ha sido la experiencia con Dios más bonita de mi vida. Solamente puedo daros las gracias, gracias y mil gracias. Gracias por ser mi familia en esos momentos de dolor y en esos momentos de adoración. 

Vuelvo a la rutina renovado, amado y con una nueva familia, gracias a Dios.

¡Dios os bendiga a todos y un abrazo muy fuerte!

Nefer

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