La meta final no es Santiago, sino el cielo – Pedro en el Camino de Santiago

por Depasxuventude

Es difícil poder expresar todo lo que he sentido y experimentado durante el camino en palabras, pero lo que podría resumir cómo ha sido el camino sería una gran experiencia para poder estar más cerca de Jesús en Semana Santa y poder experimentar más cerca todos los misterios que nos propone la pasión de Cristo y su resurrección. Aunque ya he vivido unos cuantos caminos en Semana Santa, este lo voy a recordar con un gran cariño ya que he podido estar más cerca de Cristo en estas fechas tan señaladas, en las en muchas ocasiones es mejor vivirlo con tu parroquia o tu comunidad, pero alejarte de tu entorno de confianza y pasar la Semana Santa con un grupo acogedor, como ha sido este año, es algo que nadie tendría que dejar pasar la oportunidad de hacerlo el año que viene, ya que considero a Santiago como mi segunda casa.

El Camino de Santiago no solo es andar, sino que es todo lo que lo rodea a este, y la meta final no es Santiago, sino el cielo, nuestro Camino de Santiago es nuestra vida en el que nos podemos encontrar dificultades por el camino, pero junto al señor esas dificultades no serán nada. Y poder vivir la Semana Santa haciendo el camino es algo excepcional, pero sobre todo, cuando estás rodeado de buenas personas que te ayudan a poder vivir mucho mejor este tiempo litúrgico.

Lo que más podría destacar de este camino fueron los momentos de oración, en especial el momento penitencial del miércoles y la adoración a la cruz el viernes, dos momentos que me han ayudado en un momento de mi vida en el que estoy confundido y un poco desorientado, pero que, gracias a estos momentos y a las horas de silencio durante el camino, he podido reflexionar. Esto me ha ayudado a no solo pensar en lo que yo quiero sino en lo que quiere Él, cómo y cuándo él quiera.

Mientras escribo estas palabras recuerdo, los momentos de reflexiones de grupos, en los que pudimos adentrarnos en cuestiones y preguntas que normalmente no te haces, pero gracias a las diversas aportaciones puedes crecer como cristiano. Como también la gran ayuda que ha sido la música para poder meterse mejor en las misas, adoraciones…

En definitiva, este camino me ha ayudado a vivir mejor la Semana Santa, no superficialmente sino, sobre todo, espiritualmente, un apartado en mi vida que muchas veces se me olvida enriquecer, y gracias a esta gran actividad la he podido engrandecer.

Por último, quería agradecer a todas las personas que han hecho posible este camino como Javi, Inma, Santi, Lali, Tomás…, ya que sin ellos todo lo que he comentado anteriormente no hubiera podido llegar ni a imaginar, y también a todo el grupo por el gran ambiente que ha habido. Y espero que de este camino haya podido servir a otras personas como me ha ayudado a mí. Paz y Bien

Pedro Alba Del Val

También te puede interesar